Podría sanarte las preguntas
y decir que a veces me llegas,
me abundas y me robas,
pero sigo y quedo ahí.
Podría y no podría...
Tengo tardes que podrían
noches, calles y patios,
que me andan preguntando
para qué soltar los escritos.
Como los pájaros que sueltas
cuando perdonas
y vuelves a abrazar.
Como la primera madera
que se nos hizo nuestra,
como los vicios y confusos humos.
Sigo en ese camino
para ir acostumbrándome
a la sorpresa imprecisa de verme
corriendo, corrieno, corriendo...
Me hablas.
Hoy canto.
Hoy abracé.
Suelto, hoy, suelta.

3 comentarios:
Hola:
que hermosos esos pajaros que se sueltan en el perdon y en el abrazo.
Un abrazo y un pajaro para ti
Saludos
Usted, señorita, nos ha robado los corazones con estos gritos en el silencio.
Un abrazo.
"Podría y no podría..."
"Me hablas.
Hoy canto.
Hoy abracé."
me encantaron
esas partes
suelo cantar
suelo hablar
suelo reir
suelo abrazar
canto
hablo
rio
abrazo
siento
luego existo
suelo existir
un abrazo
muak
.
.
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